Por Carlos Sánchez, coordinador regional de COTRADO ALAC

El 2 de febrero de 2026, la Associação das Trabalhadores em Domicílio (ATEMDO) recibió su carta de afiliación a la Central Única dos Trabalhadores (CUT) de Brasil. Con este acto, las trabajadoras en domicilio brasileñas pasaron a formar parte de la mayor y más influyente central sindical del país y enviaron un mensaje que resuena en toda la región.

En palabras de la presidenta de ATEMDO Edileuza Guimarães (en portugués): "O Trabalho em Domicílio em mais uma conquista está fazendo história. Dia 02 de fevereiro, recebemos nossa carta de filiação à CUT. Momento histórico que reconhece nossa categoria como trabalho e não como assistidos. Uma categoria que tem suas lutas por direitos, inclusive o direito ao trabalho digno."

Las palabras de Edileuza Guimarães condensan décadas de lucha en una frase: reconocidas como trabajadoras, no como asistidas. Esa distinción no es semántica, es política. Durante años, las trabajadoras en domicilio en Brasil y en toda la región fueron tratadas por los sistemas de protección social como un grupo vulnerable que requiere asistencia, y no como trabajadoras con derechos propios, con empleadores identificables y con poder colectivo por construir.

La afiliación a la CUT cambia esta realidad. Significa que ATEMDO y sus integrantes pasan a ser reconocidas como parte del movimiento sindical organizado de Brasil, con todo lo que ello implica en términos de acceso institucional, visibilidad política y capacidad de negociación ante el Estado y los empleadores. No es el final de una lucha, sino un punto de apoyo desde el cual seguir luchando con más fuerza.

Este hito no llegó solo. Fue el resultado de un largo proceso en el cual ATEMDO desarrolló diversas iniciativas de diálogo y debate, con el objetivo de lograr el reconocimiento de las organizaciones de trabajadoras en domicilio dentro del movimiento sindical. Si bien estas trabajadoras han estado históricamente invisibilizadas, no son ajenas al mundo del trabajo y se reconocen como tales.

La integración de ATEMDO a la CUT es resultado de este esfuerzo y, además, facilitó que una delegación de COTRADO ALAC pudiera visitar la sede de la CUT en São Paulo y mantener una reunión con representantes de las secretarías de Relaciones Internacionales, Derechos Humanos, Economía Social y Solidaria y Diversidades de la central. Ambos hechos —la afiliación de ATEMDO y la visita de COTRADO ALAC— forman parte de una misma estrategia: construir la presencia del trabajo en domicilio dentro de las estructuras del movimiento sindical formal en la región.

Para COTRADO ALAC, la afiliación de ATEMDO a la CUT constituye una señal para todos los países de la red. Demuestra que la articulación con el movimiento sindical formal no sólo es posible, sino también transformadora. Asimismo, confirma que el argumento que sostiene COTRADO ALAC en toda la región tiene ahora una prueba concreta en Brasil: las trabajadoras en domicilio son trabajadoras, y el movimiento sindical puede y debe reconocerlas como tales.