Por Carlos Sánchez, coordinador regional de COTRADO ALAC
Dos reuniones, una estrategia
Se trata de dos reuniones distintas, celebradas con dos meses de diferencia y en dos países diferentes. Sin embargo, forman parte de una misma línea estratégica: COTRADO ALAC está construyendo deliberadamente puentes con el movimiento sindical formal en un momento en que el contexto político en América Latina avanza en una dirección que amenaza a las personas trabajadoras que ya carecen de las protecciones más básicas.
La reunión con la Confederación Sindical de las Américas (CSA) en Montevideo, en noviembre de 2025, y la visita a la Central Única dos Trabalhadores (CUT) en São Paulo, en febrero de 2026, no son casuales. Reflejan un diagnóstico claro: las trabajadoras en domicilio y las personas trabajadoras de la economía popular no pueden luchar solas por el reconocimiento y los derechos en una región donde la marea política se vuelve cada vez más adversa para las protecciones laborales.
Montevideo, noviembre de 2025: abriendo el diálogo con la CSA
La CSA —organismo regional de la Confederación Sindical Internacional (CSI) para las Américas— es la mayor organización del movimiento sindical formal en América Latina y el Caribe. Representa a decenas de millones de trabajadoras y trabajadores a través de sus confederaciones nacionales afiliadas. Hasta hace poco, las personas trabajadoras de la economía informal y las trabajadoras en domicilio estaban, en gran medida, ausentes de su agenda.
La reunión en Montevideo, con la Secretaría de la CSA, abrió un diálogo directo en torno a una pregunta que COTRADO ALAC viene planteando desde hace años: ¿cómo puede el movimiento sindical formal ampliar su articulación e incidencia hacia quienes trabajan fuera de las relaciones laborales formales? Las trabajadoras en domicilio —en su gran mayoría mujeres— son precisamente las más excluidas de las estructuras sindicales, las más invisibles en las estadísticas laborales y las más vulnerables frente a los cambios políticos que atraviesan hoy la región.
La conversación con la CSA exploró formas concretas de articulación: incidencia conjunta ante la OIT, construcción de posiciones comunes sobre legislación de la economía informal, apoyo a la ratificación del Convenio 177 de la OIT e inclusión de las trabajadoras en domicilio en las campañas regionales de la CSA. No se firmó ningún acuerdo formal en esa reunión; sin embargo, se abrió un canal de diálogo y se asumió el compromiso de continuarlo.
El movimiento sindical formal no puede afirmar que representa a los trabajadores y las trabajadoras de la región si ignora al 50% que se desempeña fuera del empleo formal. COTRADO ALAC reclama un lugar en la mesa, no como invitada, sino como socia con organizaciones, análisis y agenda política propios.
São Paulo, febrero de 2026: una visita protocolar con significado estratégico
La visita a la CUT en São Paulo, el 4 de febrero de 2026, fue organizada como una reunión protocolar, pero su significado político fue mucho más allá de las formalidades. La CUT es la mayor y más conectada internacionalmente confederación sindical de Brasil, con estrechos vínculos con el Partido de los Trabajadores (PT) y con el movimiento sindical mundial a través de la CSI.

La delegación de COTRADO ALAC estuvo integrada por Tatiana Rojas (CONATRADO Chile), Edileuza Guimarães (ATEMDO Brasil —organización afiliada a COTRADO ALAC en el país—) y el coordinador de COTRADO ALAC, Carlos Sánchez. En la CUT se reunieron con representantes de la Secretaría de Relaciones Internacionales, la Secretaría de Derechos Humanos, la Secretaría LGBTQIA+ y la Secretaría de Economía Social y Solidaria.
La reunión permitió a COTRADO ALAC presentar directamente la situación de las trabajadoras en domicilio de la región a una de las organizaciones laborales más influyentes de América Latina, incluyendo la realidad de las bases de ATEMDO en Brasil, que organiza a trabajadoras del sector textil y artesanal fuera del alcance de cualquier estructura sindical formal. Los representantes de la CUT expresaron interés en explorar acciones conjuntas, particularmente en materia de protección social para las personas trabajadoras de la economía popular.
| Participantes de CUT Brasil | Participantes de COTRADO ALAC |
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Alexandre y Luiza (Secretaría de Relaciones Internacionales)
Leandra Perpetuo (Secretaría de Derechos Humanos)
Walmir Siqueira (Secretaría LGBTQIA+)
Alex Capuano (Secretaría de Economía Social y Solidaria)
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Carlos Sánchez (coordinador de COTRADO)
Tatiana Rojas (CONATRADO Chile)
Edileuza Guimarães (ATEMDO Brasil)
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¿Por qué ahora?: el contexto adverso que vuelve urgentes estas alianzas
Estas reuniones tienen lugar en un contexto de creciente adversidad política para los derechos laborales en toda la región. Las trabajadoras en domicilio, que ya se encuentran entre las menos protegidas, son quienes más tienen que perder.
| Datos | Contexto |
| 43% | Tasa de informalidad laboral en Argentina, el nivel más alto desde 2008. La reforma laboral de febrero de 2026 (Ley 27,802) reduce los costos de despido y debilita la negociación colectiva, lo que históricamente empuja a más personas trabajadoras hacia la informalidad. |
| 74% | Informalidad en Perú, donde RENATTA —organización afiliada de COTRADO ALAC— organiza a trabajadoras en domicilio sin un marco legal que las proteja ni un debate político en el horizonte. |
| + 80% | Informalidad en Nicaragua y Guatemala, donde el trabajo en domicilio textil y artesanal es una de las pocas fuentes de ingreso disponibles para las mujeres, en un contexto de creciente restricción del espacio cívico. |
| 0 | Países de Centroamérica que han ratificado el Convenio 177 de la OIT, a pesar de que la región presenta las tasas de informalidad más altas de América Latina. No existe actualmente ningún proceso de ratificación en curso. (En la región, solo dos países han ratificado el C177: Antigua y Barbuda, en 2021, y Argentina, en 2006). |
El patrón regional es claro: en los países con sistemas laborales más consolidados, las reformas avanzan hacia la desregulación, lo que históricamente amplía la informalidad; y en aquellos donde la informalidad ya es estructural, no se observan avances significativos hacia el reconocimiento y la protección de las trabajadoras en domicilio.
Es precisamente en este contexto donde las alianzas que COTRADO ALAC está construyendo con la CSA y la CUT adquieren pleno sentido. El movimiento sindical formal cuenta con acceso político, presencia institucional y recursos que las organizaciones de trabajadoras del sector informal no tienen. A su vez, estas organizaciones representan directamente al segmento más invisible y vulnerable de la fuerza laboral y cuentan con una agenda específica basada en su realidad concreta. Ninguno puede lograr por separado lo que podrían alcanzar conjuntamente.
| El contexto adverso regional | La respuesta de COTRADO ALAC |
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El camino por delante: de los diálogos a la acción conjunta
Ambas reuniones —con la CSA y con la CUT— constituyen puntos de partida, no de llegada. Los próximos pasos identificados por COTRADO ALAC para traducir estos diálogos en incidencia concreta incluyen:
- Formalizar la relación con la CSA mediante un marco de cooperación que promueva la incidencia conjunta ante la OIT en torno a la ratificación del C177 y la protección de la economía informal.
- Trabajar con ATEMDO y la CUT en el desarrollo de una posición conjunta sobre protección social para las trabajadoras en domicilio en Brasil, a ser presentada en las consultas tripartitas nacionales en curso.
- Aprovechar el acceso de la CSA a confederaciones laborales nacionales en El Salvador, Nicaragua y Perú para abrir espacios de participación a SITRABORDO, SITRAOVDISE y RENATTA en procesos de diálogo nacional.
- Coordinar mensajes regionales con la CSA en torno al Convenio 177 de la OIT, posicionándolo como una cuestión central de derechos laborales para todo el movimiento sindical.
- Informar a HomeNet International sobre ambos procesos como parte de la campaña mundial de ratificación del C177.
El movimiento sindical formal en América Latina no es un bloque monolítico, y su relación con las personas trabajadoras de la economía informal ha sido históricamente compleja, marcada por la indiferencia, el paternalismo o incluso la competencia. COTRADO ALAC no se acerca a la CSA y a la CUT con ilusiones, sino con un argumento político claro: en una región donde el 50% de los trabajadores y las trabajadoras pertenece a la economía informal, ningún movimiento laboral que ignore a la mitad de la clase trabajadora puede pretender representarla.
Ese argumento está ganando terreno. El hecho de que ambas reuniones hayan tenido lugar y hayan generado interés en continuar el diálogo sugiere que el movimiento sindical formal en la región comienza a reconocer que el futuro de los derechos laborales en América Latina se definirá, en gran medida, en la economía informal.