Por Edwin Bett de HomeNet África

El problema: las personas trabajadoras en domicilio constituyen un segmento importante, aunque en gran medida no cuantificado, de la fuerza laboral de Kenia. Forman parte de la economía predominantemente informal del país, que representó aproximadamente el 84 % del empleo registrado en 2025. Sin embargo, a diferencia de las estadísticas generales sobre empleo informal, Kenia carece actualmente de datos oficiales completos que desglosen a las personas trabajadoras según si realizan sus actividades económicas desde casa o no. Contribuyen a la producción nacional, el comercio, las cadenas de valor y el sustento de los hogares. No obstante, carecen de reconocimiento legal como trabajadores y trabajadoras, lo que les niega el acceso a la protección laboral, la seguridad social y la protección social digital. Las personas trabajadoras en domicilio se ven perjudicadas por la irregularidad de sus ingresos, la falta de contratos escritos, el acceso limitado a los sistemas de seguridad social contributivos, la protección inadecuada de la seguridad y la salud en el trabajo y la ausencia de reconocimiento legal como trabajadores y trabajadoras en muchos marcos normativos.

La solución: para garantizar un trabajo digno a las personas trabajadoras en domicilio, HomeNet Kenia está haciendo campaña para que el gobierno ratifique el Convenio nº 177 sobre el Trabajo en domicilio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y adopte el Protocolo sobre protección social y seguridad socialde la Unión Africana, que proporciona a todas las personas trabajadoras reconocimiento legal, protección social y derechos laborales.

Avances logrados: en los últimos dos años, HomeNet ha establecido alianzas con la Plataforma Africana para la Protección Social (APSP) y el Ministerio de Trabajo y Protección Social de Kenia y ha logrado avances significativos en el fortalecimiento de las estrategias de incidencia, la formación de las personas trabajadoras y el desarrollo de recursos digitales, para asegurar estas reformas necesarias.

Colaboración con el Ministerio de Trabajo y Protección Social de Kenia: en noviembre de 2025, 37 personas trabajadoras en domicilio se reunieron con representantes del Ministerio para analizar los avances hacia la ratificación del Convenio n.º 177 de la OIT. En la sesión se explicaron los procedimientos constitucionales y legales necesarios para que Kenia ratifique los convenios internacionales del trabajo, al tiempo que se reafirmó el reconocimiento por parte del gobierno de la necesidad de extender la protección laboral a las personas trabajadoras de la economía informal y el deseo de continuar la consulta y el diálogo estructurado entre las instituciones gubernamentales y las organizaciones de trabajadores y trabajadoras.

Nuestra alianza con la Plataforma Africana para la Protección Social ha generado oportunidades para la promoción coordinada, el diálogo político, la investigación, el fortalecimiento de capacidades y la participación de las partes interesadas, con el fin de impulsar los marcos nacionales y regionales de protección social. Un área clave de colaboración ha sido la promoción conjunta del Protocolo sobre Protección Social y Seguridad Social. Este protocolo insta a los Estados miembros de la Unión Africana a garantizar el acceso universal a una protección social integral a lo largo de toda la vida, asegurando que nadie quede excluido, independientemente de su situación laboral, nivel de ingresos, género, edad, discapacidad o lugar de residencia. Asimismo, alienta a los gobiernos a desarrollar políticas inclusivas basadas en los derechos que amplíen el acceso a la protección social esencial, incluidas la atención médica, la protección de la maternidad, la seguridad de los ingresos, las pensiones, las prestaciones por accidentes laborales, la protección contra el desempleo, las prestaciones por hijos, el apoyo a las personas con discapacidad y la asistencia social para los grupos vulnerables.

Reconociendo que el conocimiento sigue siendo la base del empoderamiento de las personas trabajadoras y que la mayoría de ellas tienen lagunas en su conocimiento sobre sus derechos y prestaciones de protección social, HomeNet está invirtiendo en materiales educativos accesibles para las y los trabajadores, tanto en formato impreso como digital. En enero de 2026, durante un taller de capacitación sobre recaudación de fondos y sostenibilidad en Nairobi, HomeNet Kenia completó la adaptación, impresión y distribución de 150 copias impresas de recursos educativos a personas trabajadoras de Ruanda, Uganda, Tanzania, Kenia, Ghana, Liberia, Sudáfrica y Zimbabue. Las publicaciones incluían una guía sobre el Convenio Colectivo 177 y un manual para campaña y acciones de incidencia. Estos materiales se han adaptado de la sección de recursos: https://www.homenetinternational.org/resources/ El repositorio en línea permite a las organizaciones descargar, traducir y adaptar materiales de capacitación digital a sus contextos, y así fortalecer el trabajo de incidencia regional. A medida que la conectividad a internet y la posesión de teléfonos inteligentes se expanden en África, los centros de recursos digitales se convierten en una vía cada vez más importante para la formación de personas trabajadoras y la construcción de movimientos sociales.

La inclusión y la protección digital se han convertido en cuestiones cada vez más importantes a medida que el gobierno digitaliza la administración laboral y los empleadores digitalizan el trabajo. Conforme los gobiernos digitalizan cada vez más la administración laboral, los sistemas de protección social y los servicios públicos, la inclusión digital se ha vuelto esencial para garantizar que las personas trabajadoras en domicilio puedan ejercer plenamente sus derechos. La digitalización de la protección social presenta a este colectivo nuevas oportunidades y nuevos riesgos. Por lo tanto, HomeNet Kenya aboga no solo por el reconocimiento legal, sino también por sistemas digitales inclusivos. 

En febrero de 2026, HomeNet Kenia organizó un taller regional en Nairobi, con el apoyo de la APSP y la asistencia del Ministerio de Trabajo y Protección Social. Participaron 16 personas de Kenia, Uganda, Tanzania y Ruanda.

Temas tratados:

  • Comprender los conceptos y la terminología de la protección social. 
  • Vincular la protección social, la salud, la educación y los medios de vida sostenibles. 
  • Conceptos erróneos comunes en torno a la protección social. 
  • Diseño de sistemas de protección social inclusivos mediante un enfoque de ciclo de vida. 
  • Lecciones aprendidas en Kenia y experiencias internacionales. 
  • Financiación, adecuación de las prestaciones, cobertura y eficiencia del sistema. 
  • Barreras de alfabetización digital que afectan a las personas trabajadoras que utilizan teléfonos móviles básicos. 
  • La importancia del registro digital asistido y el soporte para pagos. 
  • Participación ciudadana, mecanismos de reclamación y sistemas de retroalimentación digital. 
  • Protección de datos, privacidad y gestión responsable de datos. 

Las personas que participaron reconocieron que, si bien las tecnologías digitales pueden mejorar la eficiencia, la transparencia y la prestación de servicios, deben diseñarse para evitar la exclusión de los trabajadores y las trabajadoras con conectividad limitada, escasas habilidades digitales o acceso limitado a teléfonos inteligentes. Los debates reforzaron el principio de que la transformación digital debe complementar —no reemplazar— los sistemas de apoyo humano.

Lecciones clave que están surgiendo

De estos encuentros surgieron varias lecciones importantes.

  • En primer lugar, la ratificación exitosa del Convenio n.º 177 de la OIT requiere una colaboración sostenida entre las instituciones gubernamentales, las organizaciones de personas trabajadoras, la sociedad civil y los socios internacionales.
  • En segundo lugar, el conocimiento del Convenio 177 sigue siendo relativamente bajo entre muchas personas trabajadoras en domicilio. Por lo tanto, es fundamental la formación continua a través de canales tanto tradicionales como digitales.
  • En tercer lugar, la digitalización está transformando rápidamente los mercados laborales, la prestación de servicios públicos y los sistemas de protección social. Si no se incluye intencionadamente a las personas trabajadoras en domicilio, las desigualdades existentes podrían agravarse.
  • Finalmente, fortalecer los derechos laborales requiere más que compromisos políticos. Requiere personas trabajadoras informadas, sistemas digitalmente inclusivos, organizaciones de trabajadoras y trabajadores sólidas, información accesible y gobiernos dispuestos a colaborar de manera constructiva con las partes interesadas.

Próximos pasos

Mediante un trabajo de incidencia constante, la formación de las personas trabajadoras, las alianzas estratégicas, la innovación digital y el diálogo basado en la evidencia, el movimiento por el trabajo decente y la protección social inclusiva sigue cobrando impulso, acercando a Kenia a una situación en la que cada persona trabajadora en domicilio disfrute de reconocimiento, protección, dignidad y acceso equitativo a las oportunidades creadas por la transformación digital.

Para acelerar este progreso, es fundamental contar con apoyo técnico y financiero continuo. En particular, se necesita apoyo para convocar foros de diálogo con múltiples partes interesadas, consultas sobre políticas y reuniones de colaboración con ministerios gubernamentales clave, organizaciones de la sociedad civil, instituciones académicas y socios para el desarrollo. Estas plataformas son cruciales para ampliar el diálogo social, generar consenso, fortalecer la coordinación y mantener el impulso hacia la ratificación y la aplicación efectiva del Convenio 177 de la OIT. Estas iniciativas también brindan oportunidades para dar voz a las experiencias de las personas trabajadoras en domicilio, garantizando que las políticas nacionales de trabajo y protección social reflejen sus realidades y prioridades.

Con la colaboración y la inversión continuas, Kenia tiene una oportunidad única para convertirse en un líder regional en la promoción del trabajo decente para las personas trabajadoras en domicilio, demostrando cómo las políticas inclusivas, el diálogo social y la innovación digital pueden transformar los medios de sustento y contribuir a un desarrollo económico sostenible y equitativo.